sábado, 1 de agosto de 2009
VIDA EN CONDOMINIO
Tocó al timbre una mujer llamada "Yo". Me pregunto si será diminutivo de Josephine...
lunes, 27 de julio de 2009
VISIÓN A FUTURO
A mis padres se les podrá culpar de varias cosas (la peor haber criado a un futuro psiquiatra), de las buenas fue haber sido previsores. Porque desde el nacimiento, tuvieron en mente que sus hijos iban a crecer.
Esto se pudo comprobar cuando a los 6 años, los reyes magos me trajeron una bicicleta en la que mi mamá podía andar fácilmente (ella mide 1.68). Así mismo al comprar la ropa, no había pantalón o suéter que no tuviera que usar arremangado.
Pero lo peor eran los zapatos, por lo menos debían ser una talla más grande ("Para que te queden todo el año..."). Me acuerdo perfectamente tener que poner algodón en la punta para no chanclear y las memorables caídas en las escaleras de mi casa cuando los estrenaba.
jueves, 23 de julio de 2009
ENTREVISTA
Dos jóvenes esperan en un andén. Uno porta saco de pana, pantalón de vestir y camisa blanca; el otro con suéter, camisa, pantalón y tenis. Perfumados, peinados. Ambos llevan el dinero y credenciales en los calcetines. Después de dos intentos infructuosos de abordar un vagón en La Raza dirección Universidad a las 7:00 am.
- Se me hace que todos vienen igual de llenos José
- Yo creo que en el que sigue ya nos metemos a chingadazos Migues
Acto seguido llega un vagón anaranjado, atiborrado de personas que también van al sur; siendo la prioridad de algunos llegar a tiempo, sin importar su escasa dedicación a la higiene. Se ve a los dos sujetos hacerse paso a codazos para entrar. El de saco alcanza a detenerse de un pasamanos, el otro se queda en el centro del vagón, sin necesidad de asirse ya que la cantidad de gente impide el movimiento. El del suéter nota por la espalda dos manos que empiezan a tocarlo de los hombros, terminando en un abrazo. Con el fin de no llamar la atención de los potenciales ladrones (todos sospechosos en ese momento), trata de justificar la situación. "Es que está más chaparro y no alcanza a detenerse del techo o las barras...". Hasta que sus ojos se cruzan con los del joven del saco, quien está riéndose. "Chingaos, y todo por ahorrarme el taxi..."
martes, 14 de julio de 2009
CATA
- Te vinieron a buscar dos niños güeros en una pluga
- ¿Cómo, así en una pulga?- Pregunto desconcertado
Afirma con la cabeza Cata. A mi corta edad, supuse que la muchacha de la casa hubo consumido algún hongo del jardín (o varios). Pasaron años para que me explicaran que una "pulga" era un vocho.
- ¿Cómo, así en una pulga?- Pregunto desconcertado
Afirma con la cabeza Cata. A mi corta edad, supuse que la muchacha de la casa hubo consumido algún hongo del jardín (o varios). Pasaron años para que me explicaran que una "pulga" era un vocho.
miércoles, 17 de junio de 2009
PEPE
Se llamaba un perico que había en mi casa, lo tenían desde antes de que yo naciera. Sólo sabía chiflar. Cuenta mi madre que después de que se metieron a robar le metió un susto en la noche cuando bajó por agua y silbó. Ya que nací, aprendió a llorar igual que su servidor.
La historia es porque es el único Pepe que hubo en la familia antes que yo.
miércoles, 10 de junio de 2009
LO YA VIVIDO
Hoy que salió en el radio "Jerk it out", me acordé que este mismo día hace cuatro años estaba oyendo la canción. La diferencia era que estábamos en Querétaro, de noche, con el beetle, tomando cerveza, y me acababas de enseñar la casa en que viviste.
lunes, 8 de junio de 2009
VIVIENDO EN CUBA
Ya se volvió costumbre, suena el despertador a las 5:40. Al intentar apagarlo con los ojos cerrados tiro gran parte de lo que se encuentra en el buró, si el primer intento es infructuoso, habré de levantarme de la cama para buscar el maldito celular y callarlo. Me quedo en la cama algunos minutos (varían de 5 a 60 dependiendo la desvelada).
Con pasos inseguros, salgo del cuarto y me dirijo al baño. Abro la llave del agua caliente con la esperanza de que ésta salga. Espero unos segundos hasta que recuerdo que eso no va a suceder. Meto una mano y la dejo en el chorro, esperando convencer al resto del cuerpo que haga lo mismo. Cuando esto pasa, me calzo con las chanclas, y me lanzo a la aventura. Generalmente el primer impacto es el mayor, taladran el cuerpo gotas de agua helada. Seguido de espasmos y brincos para generar calor, cuando puedo controlar la respiración tomo el jabón o el champú para proceder con la limpieza. Cierro las llaves mientras me enjabono, y al abrirlas ya no es tanto el impacto, procediendo a enjuagar lo más rápido que se pueda.
Me seco y visto con la ayuda de una linterna, tomando lo primero que salga del closet. A últimas fechas se ha tornado complicado encontar calcetines o zapatos que sean pares. El arreglo culmina cuando me peino en algún alto ayudado por el espejo de vanidad, y la cera que ya sólo se usa en el coche.
Y todo para que me digan desaliñado.
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